Colombia sigue construyendo con una norma sismorresistente de 2010, vigente en plena zona de alta amenaza sísmica. Cada día que pasa sin aprobar su actualización (NSR-26, de aprobarse este año) es un día en que las nuevas edificaciones se levantan sin las lecciones que el país ya aprendió.
El director de la Maestría en Gestión del Riesgo de Desastres de la Universidad del Quindío, Carlos Arturo García Ocampo, plantea la urgencia de actualizar la normativa sismorresistente colombiana (NSR-26) tras 15 años de vigencia de la NSR-10, argumentando la necesidad de incorporar lecciones aprendidas en desastres recientes.